FERNANDO ALVAREZ PROZOROVICH (QEPD)

La Ricarda, Antonio Bonet Castellana (https://www.arquitecturaydiseno.es/arquitectura/dia-ricarda_2108)

Conocí muy bien a Fernando, primero como profesor del Magister de Teoría e Historia de la Arquitectura, en el Departamento de Composición de la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona, en la Universidad Politécnica de Cataluña, entre el año 1999 y 2001. Posteriormente como becario, trabajando en su despacho, entre el 2003 y el 2004. Viajaba cada día a su casa-taller en Castelldefels, colaborando en el desarrollo de varios proyectos de viviendas unifamiliares, y proyectos de restauración patrimonial.
Podría decir que en este tiempo pude conocerlo mejor, así como a su familia, sus hijos y su esposa Graciela. Además del trabajo, compartimos algún asado, preparado en esa parrilla que pasamos no recuerdo cuanto tiempo diseñando (muy argentino de su parte).
Y también recuerdo cómo me acercó a la rumba catalana a través de su primo, el Gato Pérez, o como me presentó a Kevin Johansen.
Un capítulo especial está representado por la visita a La Ricarda de Bonet, y el archivo interminable de detalles para la restauración de esta casa, trabajo que llevó a cabo junto a Jordi Roig. El exhaustivo levantamiento llegaba a cada uno de los perfiles de bronce plegado de cada ventana: un trabajo meticuloso, lleno de respeto y cariño por la obra maestra de Bonet. Aquí una conferencia sobre esto.
Este trabajo quedaría registrado en un número de la extraordinaria revista Tectónica, y posteriormente culminaría en una espectacular exposición en el COAC, que reunía todo el trabajo de Bonet Castellana a lo largo de su vida, tanto en Argentina como en España.
Este cruce de influencias, este ir y venir entre Latinoamérica y Europa, marcó todo el trabajo de investigación de Fernando; algo de esto se puede ver en el sitio web Historia en Obras, que él impulsó y ayudó a mantener, un sitio que documenta obras emblemáticas de la historia de la arquitectura, uniendo teoría y práctica, y una manera de entender la enseñanza de la arquitectura a través del conocimiento profundo de sus obras emblemáticas, fueran ellas europeas o americanas.
El Máster que yo hice, y del que Fernando fue profesor, era justamente esto: un lugar de encuentro para espíritus inquietos latinoamericanos y europeos, un lugar de discusión, junto a otros grandes maestros: Solá-Morales, Montaner, Pizza de Nanno, Rovira, Lahuerta, entre otros.
Fernando nos deja esto: la constante inquietud, el placer de seguir aprendiendo, y la generosidad de compartir lo descubierto. Un gran abrazo Fernando, buen viaje, y hasta siempre.

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Fue muy conmovedor leer lo que escribiste sobre mi papa. Gracias, Mariana.
Patricio ha dicho que…
Estimada Mariana, agradezco tus palabras, pensé que era importante dar cuenta de cómo conocí a tu padre, y lo que me tocó compartir con él. Tengo el mejor recuerdo, y es una gran pena su partida. Mis sinceras condolencias.

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